Unicorn Fever

¡Apuesta a unicornio ganador!

Te enseñamos a jugar a Unicorn Fever

No os estaríamos mintiendo si os dijéramos que Unicorn Fever ha cogido el subgénero de los juegos de mesa de carreras y lo ha puesto patas arriba. Las cuatro patas.Su particular combinación de humor, mecánicas que funcionan como un reloj de precisión y unas miniaturas que te las quieres comer a besos lo convierten por derecho propio en una de las mejores opciones si lo que te gusta es pasar la tarde apostando por unicornios enloquecidos y muy kawaii en sus carreras a lo largo de un arco iris.

Hoy queremos ofrecerte un vistazo rápido a sus reglas, que ya de por sí son muy sencillas de comprender, no tanto como tutorial improvisado sino como una pequeña muestra de lo divertida que puede ser una partida a Unicorn Fever.

La mecánica de Unicorn Fever es bien sencilla: Antes de cada carrera, los jugadores irán eligiendo por turnos entre un número limitado de opciones que les permitirán desde apostar por un unicornio en concreto hasta jugar diversas cartas de efectos y contratos que van a alterar de alguna forma la carrera que tendrá lugar a continuación.

Ojo, porque hasta que comience la carrera, el resto de jugadores no sabrán si has “dopado” a tu unicornio con una de las cartas más poderosas del mazo, si por el contrario has tenido que conformarte con un pequeño bufo o si has invertido en un contrato que en realidad va a poneros las cosas más difíciles a todos.

Una vez echen a correr, los unicornios de Unicorn Fever se pondrán en “modo automático”, adelantándose unos a otros gracias también a una serie de cartas y tiradas de dado que, en cada turno de la carrera, decidirán cuánto mueve cada uno.

Y aquí es donde reside uno de los grandes aciertos del juego, porque de entre los seis equinos (¿Los unicornios cuentan como equinos?) participantes, hay algunos mejores y otros que claramente corren más despacio y, como si estuviéramos en un auténtico hipódromo, Unicorn Fever recompensa a aquellos que decidan jugarse los ahorros al caballo con menos probabilidades de ganar… Aunque para asegurarse la victoria tendrán que elegir sabiamente sus acciones y potenciar a su corredor favorito con toda clase de “ayuditas”. 

Como tú, nosotros no hemos pisado ni seguramente pisaremos un hipódromo en nuestra vida. Nos conformamos con la emoción, el griterío y los ánimos enfervorecidos que durante cada carrera nos ofrece este juegazo de Horrible Games.