Salem 1692

Caza de brujas

Presentamos Salem 1692, un divertido y espeluznante juego de cartas social

En 1692 vivir en la ciudad de Salem puede resultar peligroso. Un paso incorrecto o una acusación fuera de lugar y podrías ser el próximo en ser colgado. Revive la tensión de aquel momento histórico, del que todavía se habla hoy en día más de 300 años después. La sirvienta, Marry Warren, el pastor Samuel Parris, el granjero John Proctor, el cuentista Tituba y la mendiga Sarah Good son algunos de los 12 personajes que presenta Salem 1692.

Salem 1692 es la segunda edición de un juego clásico, que ahora se presenta en una original y robusta caja con forma de libro y que se cierra magnéticamente. El cuidado diseño de la caja del juego, bajo este aspecto de libro de cuero desgastado, lo convierte en todo un objeto de coleccionismo. Por su aspecto, más similar a una valiosa antigüedad que a un juego, seguro pasará inadvertido a tus invitados hasta el momento de empezar a jugar.

Al inicio de la partida de Salem 1692 todos los jugadores, que permite desde cuatro a doce participantes, reciben entre tres y cinco cartas que les revelan sus verdaderas identidades. Es decir, si es o no un Brujo. Para los habitantes de Salem es fundamental acabar con los Brujos rápidamente porque, de lo contrario, es más que probable que las Conjuras consigan que toda la aldea se ponga del lado del mal. Durante el juego, los jugadores usan las cartas para acusar o defender a otros jugadores.

En Salem 1692 decidir en quién confiar es clave para la supervivencia puesto que a la hora de la verdad no podrás defenderte a ti mismo. Cuando sospeches que alguien es una bruja, señálale con las cartas rojas de acusación. Si ese jugador reúne suficientes acusaciones sobre él deberá revelar su identidad. Librarte de todos los brujos rápidamente es fundamental para que las cartas de conspiración y las cartas negras no consigan seducir con artes oscuras a todo el pueblo de Salem antes de que puedas salvarlo. La caza de brujas ha comenzado y solo tú puedes salvarnos a todos del mal.