Mafia de Cuba

Desde La Habana con amor

Como jugar a Mafia de Cuba, una juego maravilloso de roles ocultos

Mafia de Cuba es un juego de roles ocultos, deducción y subterfugio. ¡Alguien se está quedando con los diamantes del Padrino! ¡Quizás... has sido tú! Dos bandos, los leales y los ladrones, se enfrentarán entre sí... pero nunca sabrás quién pertenece a qué bando. ¿Te tocará ayudar o despistar al padrino?

Antes de comenzar, hay que decidir que jugador será el Padrino, el único rol público desde el principio, y el que liderará la investigación. Él preparará la caja de juego, introduciendo 15 diamantes y varias fichas de roles, según las instrucciones. El Padrino, además, puede elegir retirar de 0 a 5 diamantes. Solo él sabe cuántos quedarán en la caja. Por último, puede que tenga acceso a uno o más comodines, según el tamaño del grupo.

Después, cada jugador, empezando por el de la izquierda, recibirá la caja e intentará memorizar su contenido... ¡y coger alguna de las fichas! Podrás escoger una ficha de rol o diamantes, o las dos cosas, pero siempre tendrá que coger algo.

Jugador tras jugador, el contenido de la caja cambiará hasta volver al Padrino. ¡Ahora tendrá que averiguar quién le ha quitado sus diamantes! Podrá hacer todas las preguntas que quiera a los jugadores... y estos responder con la verdad o con mentiras. Cuando el Padrino crea haber pillado a alguien con diamantes, podrá acusarle y pedir que enseñe sus bolsillos.

Si tiene diamantes, el ladrón será eliminado, y el Padrino recuperar los diamantes. Si no ha robado más que una ficha de rol, se habrá equivocado y, de no tener un comodín, habrá perdido la partida. Si lo tiene, podrá entregarlo a ese jugador y seguir jugando, sabiendo al menos que ese jugador no es un ladrón y que tiene un rol.

Los jugadores que no han robado se consideran “leales” y ganarán si el Padrino descubre a los ladrones. Por ello, les interesa decir la verdad. Por otro lado, el único ladrón que ganará será aquel con más diamantes, aguantando sin ser descubierto hasta el final.

Los roles ocultos es el último factor a tener en cuenta, puesto que estos cambian algunas de las condiciones de victoria. Por ejemplo, si uno de los jugadores es El Agente y es acusado, ganará la partida. Si cuando te toca robar algo de la caja esta ya está vacía, te convertirás en un pillo, y ganarás si ganan los ladrones.

Un juego que realmente crece y brilla en grupos grandes, en los que tendrás que meterte en el papel a tope y poner tu mejor cara de póker... ¡o confudir al resto con tus gestos nerviosos! En Mafia de Cuba, el que traiciona a la  familia... ¡paga o muere!