En una escala de 1 a T-Rex

La cartas más divertidas

Nuestras cartas favoritas de En una escala de 1 a T-Rex

En una escala de 1 a T-Rex, el nuevo juego de los creadores de Exploding Kittens, es la excusa perfecta para convertir una plácida reunión de amigos en una disparatada competición de hacer el mono. Bueno, el mono, el gato y hasta el T-Rex, claro.

Como te explicamos en su momento, la premisa de En una escala de 1 a T-Rex es bien sencilla: Cada jugador recibe una carta con una acción que puede consistir desde cantar en tirolés hasta imitar a un orgulloso gallo de corral y la muestra al resto de participantes, pero ocultando la intensidad con la que la carta en cuestión nos pide que la interpretemos.

Así, mientras actuamos como si estuviéramos en llamas o dirigimos una orquesta sinfónica imaginaria, tendremos que intentar adivinar con qué intensidad están interpretando nuestros amigos sus respectivos papeles para, de esta forma, ganar la ronda.

Cada carta de En una escala de 1 a T-Rex nos plantea un reto a cual más absurdo y hoy queremos mostrarte algunos de nuestros favoritos:

FINGE TENER TANTA HAMBRE QUE A TODOS SE LES HA PUESTO CARA DE COMIDA. Miras a un lado y la cara de tu amigo se ha convertido en una suculenta hamburguesa. Miras al otro y el bracito de tu hermano parece un delicioso muslo de pollo. Espera, ¿eso es el pelo de tu pareja un plato de espaguetis?

LEVANTA EL PULGAR. Ya, estás pensando que qué tontería. Que qué fácil. Vale, ¿y si te decimos que tienes que hacerlo con intensidad 1, la más baja del todo el juego? ¿Cómo llegarías hasta el 10 con una acción tan sencilla?

RÍETE COMO UN VILLANO. Una carta que parece fácil de interpretar hasta que te das cuenta a mitad de partida de que tu risa habitual ya se parece sospechosamente a la de un villano de película y que nadie nota la diferencia. Para muchos, un punto y aparte en sus vidas.

FINGE ESTAR DENTRO DE UNA CAJA INVISIBLE. Como fans de toda la vida de esta rutina de mimo, la de la caja invisible es una de nuestras absolutas favoritas. No sólo porque a los que no somos mimos siempre nos sale fatal, sino porque las posibilidades de hacer el ridículo aumentan exponencialmente y eso en En una escala de 1 a T-Rex es siempre un punto a favor.

COMPÓRTATE COMO UN T-REX. Acorta esos bracitos, ruge y pisa fuerte sobre el suelo para que el agua de los vasos se mueva un poco. Hasta ahí es todo muy sencillo, ¿pero cómo interpretarías a un T-Rex de forma contenida? ¿Se ha moderado alguna vez uno de esos bichos a lo largo de la Historia? ¿Había T-Rex tímidos? ¡Es el momento de descubrirlo!