Los Hombres Lobo de Castronegro

La importancia del narrador

Profundizamos en un rol fundamental en Hombres Lobo de Castronegro

En Hombres Lobo de Castronegro grupos de hasta dieciocho jugadores se convierten en los habitantes del pueblo y colaboran para librarlo de la amenaza de un grupo de malvados hombres lobo. Pero claro, estos seres viles y despiadados se ocultan entre ellos valiéndose durante el día de su forma humana. Por la noche todo es distinto, los humanos están a su merced y no dudan en atacarles. El resultado de todos estos ingredientes es un juego de deducción social con suficientes dosis de intriga, interpretación, faroles y sospechas para que tú y tus amigos no podáis parar de jugarlo. Pero uno de vosotros tiene que ser el narrador, un papel que conlleva una gran responsabilidad.

Sientes que el rocío empapa tus botas mientras el sol empieza a esconderse, tímido, como un reflejo en una cercana arboleda. Te duelen los brazos y la espalda entera, después de horas de cortar leña. Sueñas con volver a casa y quitarte de encima el frío con un baño caliente, una bebida humeante y meterte bajo las mantas. Pero un ruido borra de un plumazo la calma que sentías hasta el momento. Suena otra vez, a lo lejos. Es el inconfundible aullido de un lobo. Tu corazón se acelera, miras alrededor y la noche te ha caído encima antes de lo que esperabas. Se hace la oscuridad y lo último que ves es la luna llena… Se despiertan los hombres lobo y comienza la partida.

Hombres Lobo de Castronegro es un juego en el que la principal responsabilidad del narrador es proteger la identidad secreta de cada uno de los jugadores. Tanto durante la ronda introductoria, en la que a cada jugador se le asigna una carta con su rol, como en las siguientes, el narrador es quien va dando paso a los personajes con poderes que puedan realizar una acción mientras el resto mantiene los ojos cerrados. Los últimos en actuar, cada noche, son los propios hombres lobo. Los jugadores que no intervienen en cada acción solo tienen pistas auditivas para tratar de averiguar lo que está ocurriendo, y es misión del narrador que no consigan hacerlo.

Acaba la noche en Hombres Lobo de Castronegro y con el alba llega el momento en que más se puede lucir el narrador. Seguramente un aldeano habrá muerto, pero puede que además la bruja haya actuado, o el cazador o cualquier otro personaje. Los jugadores, cada uno de ellos, tienen solo la información parcial que corresponde a su rol. Pero el narrador tiene todos los datos y es su papel informar al consejo ciudadano reunido en la plaza del pueblo de todo lo ocurrido en las horas nocturnas. Esta información, sin duda, causará impacto en toda la comunidad. Por esperada o inesperada, y especialmente afectará al asesinado por los hombres lobo que automáticamente pasa a dejar el juego. Así que ¿por qué no añadir un poco de narrativa y de épica al asunto?

Cae la noche, el pueblo duerme y todos notáis cómo pesan vuestros párpados, así que cerráis los ojos. Los lobos abren los ojos en la oscuridad de la noche, se reconocen y eligen a una nueva víctima. Sin duda este modo de narrar el inicio de una noche en Hombres Lobo de Castronegro va mucho más allá que decir “Venga, cerrad todos los ojos y ahora que los abran los hombres lobo y señalen a aquel que quieren eliminar”. La primera manera de narrar os ayudará a sumergiros en la historia de Castronegro, a vivir intensamente el drama en el que estáis sumergidos.

Por último, un buen narrador de Hombres Lobo de Castronegro debe saber adaptar el juego al nivel de los participantes. De modo que si hay entre ellos jugadores novatos no es buena idea introducir demasiados personajes con habilidades especiales. Si son todos expertos, sin embargo, debe velar por ofrecerles el máximo entretenimiento introduciendo nuevos elementos y personajes, algunos incluso pueden ser elementos que no estén contemplados previamente en el juego.

Hombres Lobo de Castronegro es, por todo eso y mucho más, la antesala del juego de rol. Algunos de los aspectos de este tipo de juegos aparecen aquí y el papel del narrador es sin duda el más relevante. No solo por cómo cuenta los acontecimientos sino por cómo consigue dirigir al grupo para aumentar la diversión todo lo posible.