Pájaros cantores

Milana bonita

Pájaros cantores, el nuevo juego de Lookout Spiele, estará disponible esta semana

El mundo de los pájaros es tan darwiniano como el que más: solo triunfan los más fuertes. De la mente de Mike Langman y Ben Pinchback, los geniales creadores de éxitos como Wasteland Express Delivery Service llega Pájaros cantores. Un juego de cartas con una temática original donde cada elección te mantendrá en tensión.

Tu meta será conseguir ganar el mayor número de puntos de tres maneras posibles: recogiendo parejas de pájaros, coleccionando cuantas más especies de aves diferentes mejor o reuniendo semillas. Aquellos que se impongan conseguirán un sitio cerca del comedero, mientras que el resto tienen que esperar en el suelo a que terminen los primeros. Como jugador, tendrás que intentar cambiar a tu favor el orden en el que comerán los pájaros.

A pesar de su tema encantador, cada partida de Pájaros cantores te permite elegir estrategias diferentes, y te garantiza que tendrás que tomar decisiones difíciles. ¿Intentarás conseguir esa carta de semillas con un valor tan alto, o quizá prefieres ese pájaro que falta en tu colección? Quizá prefieras usar cuervos y ardillas para fastidiar a tu rival, aunque entonces tendrás que renunciar a capturar una nueva pareja… 

Pájaros cantores está diseñado de 2 a 4 jugadores, contando con reglas específicas para cada combinación, asegurándose que siempre consigas la máxima diversión. Su aspecto artístico ha sido especialmente cuidado, contando con las preciosas ilustraciones de Klemens Franz y Mike Langman, ilustrador especializado en aves con más de 25 años de trayectoria, recreando las diferentes especies con toda fidelidad.

Un juego que, por su tema y desarrollo invita a jugar a un amplio público, pero que guarda en su interior un montón de combinaciones y opciones que pondrán a trabajar tu cerebro. Pájaros cantores se posará grácilmente en tu casa y se quedará siempre revoloteando alrededor de tu mesa: siempre te quedarán ganas de echar otra partida. Y después otra. Y después…