Dixit

No me lo cuentes y enséñamelo

Aquí está Dixit el galardonado juego narrativo de Libellud

Conviértete en un narrador que trata de explicar con palabras una de las preciosas ilustraciones de las cartas de Dixit. Para jugar a este premiado juego de cartas no basta con poner a prueba tus capacidades de expresión. Tienes que ponerte en la piel del resto de jugadores e intentar descubrir qué carta puede representar para ellos el amor, la alegría o la amistad. Un juego para toda la familia y perfecto para cualquier edad, con el que pequeños y mayores potencian sus habilidades de interacción social poniéndose en el papel del otro.

La sencilla mecánica de juego de Dixit está pensada para fomentar la creatividad y la imaginación de modo que la relación entre los jugadores sea la protagonista. En tu turno debes elegir una de las cartas de tu mano y tratar de explicarla con palabras al resto de participantes. Puedes extenderte lo que necesites o decir solamente una palabra. El resto de jugadores deben elegir entonces una carta de su mano y colocarla boca abajo sobre la mesa junto con la tuya. Las cartas se barajan y se ponen boca arriba. Entonces cada jugador vota por la carta que cree que más se acerca al concepto explicado por el narrador.

Tu objetivo es que con la pista que diste al menos uno de tus compañeros de juego averigüe qué carta es la tuya, pero no todos. Te ves perjudicado en la puntuación final tanto si nadie adivina tu carta como si la aciertan absolutamente todos. De modo que para conseguir puntos tienes que conseguir que un jugador o más te descubran pero al menos uno elija una carta diferente. De este modo consigues 3 puntos tanto tú como los que han acertado.

Uno de los atractivos de Dixit es descubrir qué referencias o experiencias compartes con el resto de participantes. Una película, un libro, o un acontecimiento importante. Deberías tener esto en cuenta y actuar con estrategia para que tu marcador de puntuación vaya avanzando más que cualquier otro. Porque por cada jugador que vote por una de tus cartas cuando no sea tu turno te llevas un punto adicional. Y eso, a lo largo de una partida entera, pueden ser un buen puñado de puntos.

Cada partida de Dixit es diferente, puesto que hay infinitas maneras de explicar una misma realidad. Al principio es normal que las pistas sean más visuales y, partida tras partida, se vayan convirtiendo en más conceptuales y ambiguas. Cuando no queden cartas en el mazo de robo o algún jugador haya alcanzado los 30 puntos la partida termina y se proclama un ganador. Así que permanece atento a tus cartas, pero también elige con cuidado qué carta jugar cuando no es tu turno. Observa a tus compañeros, qué cartas votan, sus reacciones y sus explicaciones. Capacidad de observación, dotes comunicativas y un punto de estrategia. Todo eso y mucho más es Dixit, además de un juego con unas ilustraciones tan bonitas que por un instante dudarás entre jugarlo o exponerlo en una galería de arte.