Jaipur

Por un puñado de camellos

Aprende a jugar a Jaipur y conviértete en el mercader favorito del Marajá

Jaipur es un juego de cartas para 2 jugadores de Sébastien Pauchon, un auténtico superventas que cuenta cada día con más adeptos. ¿Quieres saber por qué engancha tanto? Sigue leyendo y te enseñaremos a jugar.

En Jaipur, tu objetivo es convertirte en el mercader favorito del Maharajá, consiguiendo más riquezas que tu rival al final de la semana. Se juega a tres rondas, y cada una de ellas termina cuando se agota el mazo o cuando se agotan 3 grupos de fichas de bienes.

Para ganar la ronda tienes que conseguir el mayor número de rupias, que obtendrás vendiendo tus cartas de mercancías. Estos se consiguen del mercado, la zona central en la que se sitúan todas las mercancías. Existen seis tipos: el oro, plata y gemas son más valiosos individualmente, y las telas, especias y el cuero te conseguirán puntos extras si consigues agruparlos.

Antes de jugar se ordenan todas las mercancías por tipo: cuando vendas un tipo de cartas mercancía, cogerás fichas del mismo tiempo. En su dorso está indicado el número de rupias te proporcionan.

Para comenzar a jugar hay que poner 3 camellos y 2 cartas de mercancías en el centro de la mesa (el mercado inicial), y repartir 5 cartas a cada jugador. Si en una de ellas de toca un camello, hay que jugarlo en tu zona como una reserva de camellos.

En cada turno puedes hacer dos cosas: robar cartas o venderlas para conseguir rupias.

  • Para robar cartas, puedes coger las que te interesen del mercado. Si solo coges una, sacarás una del mazo para reponerla. Si quieres más cartas, coge las que quieras y sustitúyelas por otras de tu mano o de tu reserva de camellos. Si quieres coger camellos, tendrás que cogerlos todos de golpe y los sustituirás por cartas del mazo. Como ves, la reserva de camellos es útil para permitirte coger las cartas que deseas sin cambiarlas por otra de tu mano. Eso sí: ¡recuerda que no puedes acumular más de siete cartas!
  • Las cartas puedes venderlas. Puedes vender las telas, cuero o especie individualmente o en grupos de 2, 3, 4 o 5 cartas. Si son diamantes oro o plata, el grupo solo puede ser de 2 cartas como máximo. Una vez te deshagas de ese grupo de cartas, cogerás un número igual de fichas de mercancía y les darás la vuelta para ver cuántas rupias has ganado.

Si  has vendido tus cartas en un grupo de 3, 4 o 5, recibirás además una ficha extra según las cartas que hayas vendido. Cuantas más cartas iguales vendas a la vez, más valiosa será esa ficha. Por lo tanto, puedes decidir vender diamantes, oro y plata y conseguir fichas valiosas rápidamente, o tratar de acumular mercancías baratas del mismo tipo (cuero, especias, telas) y hacerte con esas jugosas fichas de valor oculto. O quizá prefieres acumular camellos para prepararte de cara a una jugada más potente...

Jaipur se aprende en cinco minutos, pero cuando aprendas a jugar, comprobarás que alberga un montón de posibilidades y decisiones estratégicas. Descubre porque es uno de los juegos para dos jugadores más divertidos del mercado.