Azul

Sigue el patrón

Un vistazo a la mecánica de juego de Azul

Azul saca tu lado más artístico, tu objetivo es terminar los preciosos mosaicos de colores que tienes en tu tablero de juego. Debes cumplir el encargo de Manuel I El Afortunado, rey de Portugal, que de regreso a su palacio de Évora ordenó que las paredes se decoraran al estilo de otro palacio con el que se había obsesionado: la Alhambra. Para ello tienes que ir surtiéndote de los azulejos disponibles en los expositores de fábrica hasta conseguir todos los materiales que necesitas para terminar tu obra.

En tu turno, coge todos los azulejos de un tipo concreto que haya un expositor y colócalos en tu tablero sin importar que necesites menos cantidad de la disponible. Dispón los azulejos de otros tipos en el centro de la mesa. De ese modo el siguiente jugador podrá elegir entre coger azulejos de un expositor, coger las piezas que necesite del centro de la mesa o invertir su turno en hacerse con la ficha de primer jugador para partir con ventaja en la siguiente ronda.

Al final de cada ronda de Azul tienes que pasar los azulejos que has colocado en tu tablero al mosaico que estás intentando completar. Pero ojo, porque todos aquellos que te sobren y tengas que colocar en la parte inferior del tablero te restan puntos. Por cada azulejo colocado correctamente en el mosaico, por otro lado, sumas puntos a tu marcador. Llévate puntos adicionales si conectas azulejos del mismo tipo de manera vertical, horizontal o en diagonal. Una vez hecho todo esto debes reponer los expositores de fábrica con azulejos sacados al azar de la bolsa de tela que viene incluida con el juego.

El juego continua hasta que un jugador ha conseguido completar una fila horizontal del mosaico con al menos cinco azulejos. Al final de esa ronda cada jugador cuenta su puntuación sumándole los bonus correspondientes y restando penalizaciones, como por ejemplo, por los azulejos que tengan en la parte inferior del tablero. Por cada columna que hayas completado, por ejemplo, sumas 7 puntos a tu favor y 10 si logras colocar todos los azulejos de un mismo tipo que haya en cualquiera de las cinco filas del mosaico. Si eres el mejor puntuado, te haces con la victoria y con el respeto del mundo artístico.

Y si quieres poner a prueba tu creatividad atrévete a darle la vuelta al tablero de Azul, en este caso con un mosaico totalmente gris que te permite construir tus propios patrones de azulejos siguiendo unas sencillas reglas. Cuando acabe la partida no sabrás si volver a jugar o llevar tus preciosos mosaicos al museo más cercano para que los expongan. Consigue la fama y la admiración del rey de Portugal con un divertido juego para toda la familia.