Mysterium

Sigue tu instinto

Profundizamos en la mecánica de Mysterium

No, no es fácil comunicarse con los vivos después de la muerte. Y esa es la gran dificultad que tienes si asumes el papel de fantasma en Mysterium. En este juego colaborativo, el resto de jugadores se meten en el papel de psíquicos que intentan desentrañar los misterios del mensaje del espectro para poder resolver así su asesinato. Pero, claro, nadie dijo que hablar con un ser que está en otro plano espectral fuera sencillos.

Durante cada ronda de Mysterium el fantasma debe guiar a cada psíquico hacia la respuesta correcta, otorgándole una o más carta de visión. Por ejemplo, si quieres que un jugador elija al personaje de la institutriz, quien tiene una bola de lana roja, y tienes una carta de visión con una bola y otra con una hebra de lana roja puedes usar ambas. Incluso puedes redondear la jugada usando una carta que muestre a una mujer con sombrero. Recuerda que tu objetivo es guiarles correctamente porque los psíquicos, excepción hecha de tus indicaciones, están prácticamente a ciegas en la resolución del caso al que se enfrentan. Una vez que todos los psíquicos tienen sus cartas de visión tenéis dos minutos para interpretarlas y colocar las fichas de intuición en las cartas hacia las que creáis que os está guiando el fantasma. Una vez lo hayáis hecho, él os dirá si vuestro pálpito era correcto o no. En caso de acertar puedes avanzar hacia la siguiente etapa de la resolución del homicidio. Sin embargo, si te has equivocado permanecerás donde estás hasta la siguiente ronda. Si todos sois lo suficientemente inteligentes como para interpretar correctamente vuestras visiones e identificar a vuestros personajes, lugares y objetos antes de que se acabe el tiempo, os espera una prueba final en la que el culpable será desenmascarado. Entramos en la segunda fase del juego.

Cada psíquico ordena sus cartas para ayudar al fantasma a recordar la identidad del culpable. Entonces, los psíquicos experimentan una visión compartida mientras el espíritu intenta guiarlos hacia el asesino. El fantasma elige entonces tres cartas, una para el quién, otra para el lugar del asesinato y una última para el arma homicida. Según su nivel de clarividencia, los psíquicos podrán ver una de las cartas que ha elegido el fantasma, dos o las tres. Si el fantasma ha elegido bien y los psíquicos saben usar su intuición y son habilidosos, la mayoría de ellos acertará y acusará al verdadero culpable. Pero, cuidado, porque si no dais con el malhechor estaréis condenando al fantasma a vagar sin ser vengado hasta vuestra siguiente partida de Mysterium.