Splendor

Un joyero en el Renacimiento

Splendor volverá a estar disponible la próxima semana

Splendor es un juego rápido, elegante e intuitivo para dos a cuatro jugadores. Eres un comerciante renacentista que se esfuerza por hacerse rico. Para ello comienzas recolectando piedras preciosas que luego usas para financiar el desarrollo de minas en todo el mundo. Cuando hayas extraído la cantidad suficiente de materia prima necesitarás medios para transportarla, artesanos que le den forma y, finalmente, una  tienda donde vender las joyas resultantes. Si lo que vendes en tu joyería encandila a algún noble poderoso, puede que se convierta en tu patrón. Y, si tu negocio es el que alcanza un mayor prestigio ¡ganas la partida!

El Renacimiento europeo, la época en la que está inspirado Splendor, trajo consigo nuevas formas de enriquecerse que el viejo continente no había visto jamás. Nuevas fronteras emergieron hacia África, América y Asia. Las rutas comerciales globales se hicieron realidad. Los nobles, aburridos en sus ostentosos castillos, comenzaron a fijarse en los oscuros zafiros y los brillantes diamantes. Los artesanos dejaron de forjar el hierro y comenzaron a dar forma al oro. Los comerciantes volvieron su atención hacia las piedras preciosas, abandonando el negocio de las especias.

Al inicio de una partida de Splendor colocas las fichas de colores que representan las gemas en montoncitos y despliegas las cartas de desarrollo sobre la mesa. Cada jugador tiene una acción por turno y de primeras solo tienes dos opciones, coger tres fichas de  colores diferentes o dos del mismo color. Esas fichas las puedes gastar posteriormente empleando tu acción en la compra o reserva de cartas de desarrollo. Cada carta de desarrollo cuesta un número de fichas de joya y, a cambio, ofrece una joya de bonificación que puedes conservar y usar repetidamente para pagar por otras cartas de desarrollo. A veces, incluso, consigues como bonificación puntos de ese tan ansiado prestigio que necesitas para ganar.

En Splendor la competencia es feroz porque otros comerciantes quieren hacerse con las mismas minas que tú, llenar las bodegas de los mismos barcos y emplear a los mismos artesanos. Sin embargo, hay un modo de evitar que tus rivales consigan los recursos que más deseas. Puedes usar tu acción para reservar una carta, cogerla del centro de la mesa y colocar una ficha comodín de oro en ella. En cuanto puedas pagar el coste de la carta que has reservado usa una acción y cómprala. Y si te gusta el riesgo puedes reservar una carta boca abajo, sin mirarla ni revelarla al resto de jugadores. De ese modo tienes una inversión secreta en la manga que nadie conoce, ni siquiera tú.

Todo el esfuerzo que haces en Splendor para conseguir joyas perfectas no es más que el camino hacia el prestigio, una manera de lograr el mecenazgo y el favor de algún noble para asegurarte un futuro próspero. Una vez que hayas acumulado quince puntos de prestigio ganarás, pero la ayuda de un noble y sus contactos te pueden ayudar a prosperar con más velocidad en el fuertemente competitivo mercado de la joyería europea. El Nuevo Mundo está por explorar, a diario llegan buques de los cinco continentes llenos de mercancías exóticas. Mientras tanto, en Europa la población es más rica que nunca y deseosa de mostrar su prosperidad a través de las joyas. Así es el mundo de Splendor, un divertido juego que te sumerge en uno de los más apasionantes momentos de la historia. ¿Preparado para conquistar el Renacimiento?